miércoles, 24 de agosto de 2016

Santiniketan, morada de paz.





Santiniketan, morada de paz, es el título de la exposición en la que muestro algunos de los óleos, grabados y dibujos que he realizado durante las últimas dos décadas. La Podréis visitar desde el 26 de agosto hasta el 4 de septiembre de 2016 en el Museo de Escultura Jacinto Higueras (Plaza Mayor, nº 8, Santisteban del Puerto, Jaén). La comisaria de la exposición es Marisa Isidro Medina, conservadora del Museo Jacinto Higueras. La sala estará abierta todos los días de 20:00 a 22:00 horas, para aquellos que quieran visitarla en un horario distinto, pueden acercarse al ayuntamiento, que les abrirá las puertas del Museo sin ningún problema.





       Hace más de treinta años, mi tío Ramón me regaló un libro para el que siempre he reservado un lugar especial en mi biblioteca; se trataba de una antigua edición de Morada de paz (Santiniketan), traducida y publicada por Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez. En él se describe la escuela-santuario, que con dicho nombre, fundó Rabindranath Tagore en 1901, cerca de Bolpur, en la India.

    Gran parte del cariño que, desde el principio, tuve hacia aquel libro fue consecuencia de mi, entonces naciente, interés por la filosofía oriental, también ayudó la familiaridad con el patrimonio artístico y cultural de Moguer, pues de allí eran mis padrinos, Catalina y Juan Miguel, quienes solían contarme anécdotas de su trato personal con Juan Ramón.

     Fue en Santisteban donde encontré, desde 1998, mi particular morada de paz y hoy pienso que quizá fuera una señal que lo anunciase, el parecido fonético con Santiniketan, la escuela de Tagore. Aquí fue donde decidí instalar mi estudio y donde he creado buena parte de mi obra.

     Hoy soplan vientos de cambio y la vida me lleva de regreso a  Sevilla, la ciudad donde nací; así que la oportunidad que el Museo Jacinto Higueras me ofrece de exponer algunos de mis cuadros, es también una buena ocasión para mostrar mi gratitud por estos años. En mí queda la huella del encanto y la magia que he encontrado en la comarca del Condado, su Virgen negra, sus sierras, sus antiguas cuevas, la belleza de sus campos que tanto inspiraron los escritos de mi admirado San Juan de la Cruz... me voy, pero a la vez me resisto a deciros adiós, mejor… hasta siempre.